martes, 16 de septiembre de 2014

Juego con Titeres

Juego con Títeres
Por Berenice Martínez

El jugar e interactuar con títeres es una idea que nos fascina a grandes y chicos. Un niño, al estar en frente del títere, habla con él, se ríe, se mueve y pone a volar su imaginación y fantasía. Es casi imposible que permanezca inmóvil frente a semejante personaje que abre puertas a mundos de sueños en donde todo es alegría y asombro.

Acercando al niño a los Títeres y obras de teatro estaremos fomentando el desarrollo de la atención, la capacidad de comprensión, de imaginación, comunicación y participación.

La utilización de títeres es una estrategia muy requerida por algunos docentes, puesto que este arte los ayuda a acercarse más rápido a los niños y a poder interactuar de manera más sencilla en el abordaje de los contenidos de enseñanza. 
Por lo tanto, si existe la posib
ilidad de llevar a los niños al teatro o a ver una obra de títeres, no dejen pasar la oportunidad. Es una excelente opción para el niño que se encuentra atravesando la edad infantil.





Beneficios del juego con títeres


* Desarrollo de capacidades intelectuales, del lenguaje y emocionales/sentimentales. 
* Avance en el uso de la oralidad y la expresión de ideas.
* Mayor uso de la creatividad, imaginación y atención. 
* Capacidad de interacción, integración y comunicación por parte de los niños, con la historia narrada por el títere.
* Facilidad para aprender contenidos y fijar información de forma clara. 
* Posibilidad de que el niño logre ocupar el papel de titiritero, improvise, actúe y se escuche a sí mismo. 
* Aprendizaje sobre la manipulación y el uso de la voz para con los títeres.

martes, 9 de septiembre de 2014

Terapia de Juego No-Directiva

8 principios básicos de la ¨terapia de juego NO-DIRECTIVA¨

Los 8 principios que no deben de faltar en una terapia de juego no-directiva, éstos guían al terapeuta en la interacción con niños y adolescentes.

 

1. El terapeuta debe de desarrollar una relación amigable con el niño lo antes posible.
 
 
2. El terapeuta acepta al niño tal y como es.

 
3. El terapeuta crea un sentimiento de actitud permisiva
en la relación, para que el niño se sienta libre de expresar
sus sentimientos.

 
4. El terapeuta está alerta a reconocer los
sentimientos que el niño está expresando y los
refleja de nuevo hacia él de tal forma que
logra profundizar mas en su comportamiento.

 
5. El terapeuta observa un gran respeto por la habilidad
del niño para solucionar sus problemas. Es responsabilidad
del niño decidir y realizar cambios.

 
6. El terapeuta no intenta dirigir las acciones o conversación del
niño en forma alguna. El niño guía el camino, el terapeuta lo sigue.

 
7. El terapeuta no pretende apresurar el curso de
la terapia. Es un proceso gradual y reconocido por el terapeuta.
 
 
8. El terapeuta establece solamente 2 limitaciones
que el niño o adolescente no se haga daño y que no
dañar lo que se encuentre en el cuarto de juegos.  
 
 

 

 
 Axline, Virginia (1975).  Terapia de .  Los ocho principios básicos.  Distrito Federal, México: Editorial Diana, S.A. de C.V.